9/3/16

Stalin, el mayor asesino de la historia

El mayor asesino de todos los tiempos es lejos José Stalin (1879-1953). El dictador de la Unión Soviética entre 1924-1953 fue responsable de la muerte de cuarenta millones de personas, entre purgas, hambrunas, colectivizaciones forzosas y limpiezas étnicas de ucranianos, chechenos, etc.
Véanse los estudios de Robert Conquest, “The Harvest of Sorrow: Soviet Collectivization and the Terror-Famine” (Oxford University Press, New York, 1986) y Walter Laqueur: “Stalin, la estrategia del terror” (Ediciones B, Barcelona, 2003).

Otros cuatro millones de rusos murieron por la paranoia del “zar rojo” en autotitularse “estratega militar” y tratar de conducir las operaciones en los primeros meses de la invasión nazi a la Unión Soviética (a partir del 22 de junio de 1941). Cuerpos enteros del Ejército Rojo fueron masacrados simplemente porque Stalin les ordenaba avanzar a una muerte inútil pero segura. Los generales y oficiales que se negaban a acatar tales órdenes eran inmediatamente ejecutados. La Unión Soviética tuvo, además, 23 millones de muertos por efectos de la guerra con la Alemana nazi y Japón (1941-1945). Ese holocausto de cincuenta o más millones de rusos —el mayor de todos los genocidios del siglo XX— parece como que jamás hubiese existido. 

Para tener una idea de la dimensión asesina y genocida del régimen stalinista tenemos el ejemplo de la masacre contra el pueblo de Ucrania. El hambre de 1932-1933 se extendió prácticamente a todas las regiones de Ucrania que en aquel entonces era la parte integrante de la URSS. El hambre no fue provocado por la sequía, catástrofe natural u otras causas de carácter objetivo, sino por razones políticas y fue provocado intencionalmente. El régimen totalitario de Stalin quería de este modo aniquilar a la población que se oponía al régimen y deseaba desarrollar su producción agrícola independientemente del estado. La hambruna artificial de 1932-1933 no fue un fenómeno natural sino una acción administrativa cínica ejecutada en forma consciente como atestiguan los documentos de la época. Ucrania disponía de suficiente cantidad de trigo, pero este fue vendido al exterior. Por órdenes del gobierno estaba prohibido cualquier comercio en zonas rurales, se prohibió abastecer las aldeas de alimentos, fueron perseguidos y condenados a 10 años de cárcel, incluso se fusiló a aquellos que usaban el trigo para el pago de salarios.

Estos hechos están documentados en los archivos oficiales de los organismos del gobierno de aquellos tiempos. Consecuencias de la hambruna. Tomando en consideración las perdidas de la población como consecuencia de agotamiento físico extremo, las diferentes enfermedades producidas por la inanición, actos de canibalismo, represiones, suicidios debidos a traumas psíquicos y el colapso social la cantidad de víctimas de la hambruna constituye cerca de 7 millones de personas ( 20% por ciento de la población del país). Cada día morían aproximadamente 25 mil personas, cada hora - mil, cada minuto -17 personas, La aniquilación física masiva de los campesinos ucranianos fue un acto terrorista planificado por el sistema político contra la población pacifica, a consecuencia de la cual desapareció toda una generación de agricultores. Sin embargo, en 1937 se produjeron las mayores purgas y asesinatos de Stalin que tuvieron como consecuencia la muertes de millones de seres humanos. Véase Vadim Z. Rogovin: “1937 – Stalin’s Year of Terror” (Mehring Books, 1998).

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